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domingo, 28 de octubre de 2012

Begoña y Julieta

Dedicado a unas personas muy queridas y a una hija muy deseada
&

En el viejo país del ensueño Julieta buscaba su hogar
y mirando al vacío encontró su destino,
una madre ansiosa junto al mar.

Nueve lunas en su vientre vivió un idilio perfecto de amor
cobijándose en el tiempo, meciéndose en el agua,
esperando el momento sutil.

Ella curiosa por conocerlo y Julieta jugando sola en su mundo ideal,
protegidos por el cielo, una estrella los guiará.

Y llegando al paraíso terrenal, una luz en sus ojos brilló,
enlazaron sus manos, juntaron su voz,
soñando bajo el cielo azul.

Y su pecho le daba calor, en sus brazos ternura sintió,
conversando con las aves, con las nubes y las flores
descubriendo la vida, reían.

En la orilla de algún río o al vaivén incansable de las olas en el mar,
sus latidos al unísono y el viento cantaba su canción.

El otoño su rostro acarició y su estrella jamás se extinguió;
con su lazo eterno no existían las distancias
porque eran dos almas gemelas.

Cada huella impregnada quedó y la tierra de colores floreció;
caminando en la arena con el sol y con la luna
descubriendo la vida, reían.
Ellen Burhum






jueves, 25 de octubre de 2012

La Utópica Utopía

Vivimos tiempos en los que los gobiernos ya no gobiernan sus países, pues se han convertido en directivos de las grandes empresas que se han adueñado de la economía y del mundo.
El capitalismo liberal y el desligamiento de la economía del control de los gobiernos, nos ha llevado a una situación donde el mundo esta regido y controlado por las grandes corporaciones. Centros de poder económicos que todos los días dictan las normas convenientes para su propio enriquecimiento, arruinando países, devorando derechos, gestando guerras y condenando a millones de personas a la pobreza, para así ir preparándonos para que aceptemos de buen grado el nuevo orden y la nueva esclavitud.

Toda esta trama se ha ido urdiendo en las sombras, nos han creado ficticias necesidades que han engordado sus bolsillos y nuestra deuda, haciendo creer que la responsabilidad de todos nuestros males son productos de nuestros gobiernos y su mala gestión, que también, pues todos se han subido al carro. El pecado de los gobiernos es que tienen tan asumido este control que no se plantean que exista otro camino u otros valores, siendo incapaces de plantar cara. Ellos no se ven más que como directores de sucursales bancarias, cuya única meta es mantener su parcela de poder,  cumpliendo cada día con el mandato de esos jefes para los que ellos mismos no son más que basura. Los gobiernos lo único que hacen es mirar la bolsa cada día, para ver cuanto es el tributo que tienen que entregar y que hacer con lo poco que les queda, para beneficio propio y para gestionar con más o menos acierto nuestras vidas. Sólo tienen un diminuto margen para decorar un poco la oficina, cambiar los muebles o poner una maseta, y así seguir siendo populares. Viven bajo el mandato de la bolsa que las grandes empresas manipulan a su antojo con un poquito de disimulo, usando tapaderas como las Agencias de Calificación, el FMI, el  BCE….

Es tanto el poder y el dominio que han concentrado que ya no les hace falta estar ocultos. Ahora quieren salir a la superficie y sentarse en el trono como nuevos señores feudales, y tienen que dejar claro cuales son sus dominios y cual es su jerarquía, para ello nos están dirigiendo hacia una globalización regida por su único poder, con una sola moneda y un único territorio feudal donde gobernaran sin intermediarios ni tapaderas ni mas leyes que las suyas.
Nos tienen a todos atrapados, arruinados, endeudados, empobrecidos y psicológicamente encausados. Pero ¿que hacemos?, ¿recurrimos a la violencia, al desorden y el caos? Creo que no debemos caer en esa trampa, nada se puede hacer con la fuerza contra un enemigo que no tiene lugar ni ejercito,  sólo nos mataríamos entre nosotros y para ellos solo sería como si en este ajedrez, todas las piezas se emplearan en una lucha sin normas ni limites, unas contra otras para que cuando no quedara ninguna en pie, volver a colocarlas en el tablero y hacerlas funcionar otras vez con las nuevas normas de juego y además agradecidos.

Tenemos que luchar siendo consientes de nuestros derechos,  intentando ver más allá de la norma. Debemos reunirnos en asambleas donde tratar estos problemas buscando soluciones, para exigir pacíficamente con la legitimidad democrática que como pueblo tenemos, el fin de esta sangría especulativa y el regreso del bien común. Tenemos que encontrar cada uno la forma de aportar algo día a día a esta lucha. No se si deberíamos sacar todos nuestros ahorros de los bancos para cortarles el flujo de sangre, ni si deberíamos de dejar de comprar productos de las grandes multinacionales o simplemente declararnos insumisos sociales, pero lo que si tengo claro es que tenemos que reunirnos para buscar soluciones y salir pacíficamente a la calle a pedirlas.

Siempre he pensado que la utópica solución a este mundo, estaría en una globalización donde no existieran países ni fronteras, donde todos fuéramos ciudadanos del mundo con los mismos derechos y oportunidades. Un mundo en el que se fomentara el desarrollo sostenible por igual, y viéramos a éste como una sola nación, haciendo desaparecer los intereses particulares y desarrollando una sociedad del bienestar común, en armonía con la naturaleza y el espíritu humano.  Una globalización regida por un parlamento de representantes salidos de las asambleas populares de cada área de desarrollo, y no por candidatos impuestos adeptos al complot.
Una sociedad en la que todos tendríamos cabida y cada uno se esforzaría por desarrollar y aportar todo aquello que mejor sabe hacer, al bien común. Una sociedad donde el único beneficio sea el que reciban todas las personas, por el aporte solidario que cada uno generaríamos a favor de todos, una sociedad donde no exista el dinero ni la propiedad de los recursos, una sociedad donde no tendría cabida la riqueza ni las ansias de poder.

Debemos de dejar de ser individuales pues tarde o temprano nos tocará si ya no lo ha hecho, y entonces pediremos a gritos la solidaridad que no hemos dado.
Tenemos que despertar y crear entre todos el mundo que merecemos, aportando cada día un granito de arena, que nos acerque a nuestra utopía para que algún día deje de serlo.


Quisiera saber cual es la utopía de vuestro mundo ideal, vuestras soluciones y que aportáis cada día.




martes, 23 de octubre de 2012

El fantasma de un pensamiento propio


Cada día hablo, a veces con los mismos de siempre, en ocasiones gente nueva. Siempre termino con un amargo sabor de boca, quizá sea mi culpa, una enfermiza manera de verlo, pero es así, llego a casa defraudado.
A veces noto una pequeña diferencia que me atrae y me llama la atención, pero siempre acaba siendo otra frase derivada de los estereotipos, o el fantasma de un pensamiento propio, que simplemente es estúpido, o es el fruto de querer dar una imagen diferente y atrevida, pura ilusión.
La cosa suena como suena, pero no me siento superior a nadie, ese es otro tema que odio. Hoy día sentirse superior y diferente es el deporte nacional, mayoritariamente esa es la base por la que me da arcadas hablar demasiado tiempo con alguien.
Lo mejor es que la gente te dice "ya" a todo, como si lo supieran de antemano, son unos entendidos, que infravaloran lo que todos digan y que rajan un párrafo de memoria y se sienten el nuevo Platón.
Tachadme de creído, pero prefiero mi propia compañía y asentir a los demás poniendo cara de "qué grande eres", hasta que me agilipolle el mismo veneno que a ellos, y empiece a preocuparme más por peinarme guapo antes de empezar el día, que de las cosas que realmente importan.
Debo decir que aunque me sienta así, sé que existe gente buena, y que adoro las conversaciones en las que el contenido es dicho con una tremenda simpleza, cariño y transparencia. Solo que cada vez tengo que meter más la cabeza bajo la tierra y sentirme menos yo, y cada vez tengo que sentirme más frío.

Latoso es el que nos quita la soledad y no nos da compañía. Benedetto Croce


jueves, 18 de octubre de 2012

Las Nuevas Tablas


Nacimos libres, nos hicimos inteligentes, nos volvimos egoístas y fundamos la esclavitud.
Nos iluminaron con la semilla de la inteligencia para que camináramos hacia adelante y desde el primer día nos dimos la vuelta y empezamos a hacerlo hacia atrás.
Esta humanidad ha sufrido mucho desde que vio la luz, se nos dio la oportunidad de vivir como seres libres e inteligentes y decidimos hacerlo como animales aventajados. Hemos creado una historia llena de abusos, maldades, manipulaciones, guerras, sometimientos y penurias, que hemos escrito con la sangre del sufrimiento.

La maldad nos ha hecho caminar aceleradamente de espaldas y por el camino contrario, alejándonos cada vez más del punto de inicio, borrando el recuerdo de que un día existió un principio preparado para caminar de frente y hacia adelante.
A la maldad en su camino hacía la avaricia y el sometimiento, se le han presentado muchos obstáculos que la han obligado a ir decorando el camino, inventando continuamente paisajes de colores que taparan lo oscuro de su trayecto. Nos han llevado tan lejos que ya no podemos ni sabemos volver atrás. Estamos acampados en un valle perdido cuyas fronteras son la oscuridad del alma y sus barrotes nuestro individualismo, además de haber acabado absorbiendo ese egoísmo al que tanto hemos servido y el que tanto no has esclavizado. Ese que ha acabado arraigado en nuestras almas.
Nos encontramos en un valle tan oscuro  que los bonitos decorados ya no se sostienen, pues empiezan a romperse por la fuerza de vientos empujados por el vago recuerdo de un principio, de otro camino, de otra dirección y de otros valles limpios de decorados.

Estamos esperando que el mesías que nos guía suba de nuevo a la montaña por sus nuevas tablas de mandamientos,  pues las antiguas ya no funcionan y están dejando ver la oscuridad del destino.
Esta humanidad ya ha sufrido mucho para permitir que el mesías, suba de nuevo a la montaña a por sus nuevas leyes, donde seguro se quedará el tiempo suficiente para que nos desboquemos en su ausencia  y empecemos a derribar símbolos. Tiempo para que creemos nuestro propio carnero al que adorar. Tiempo para que surjan las envidias, los miedos y los enfrentamientos que justifiquen  los nuevos mandamientos. Tiempo para que nos sintamos perdidos y desvalidos añorando la vuelta del mesías y sus mandamientos.

Creo que la humanidad ya ha sufrido bastante y no puede seguir viviendo el engaño.  Creo que esto tiene que cambiar pues no merece la pena existir para seguir caminando de espaldas. No podemos permitir que el mesías vuelva a subir a la montaña por sus nuevos mandamientos, esta vez tenemos que conseguir que el mesías se quede abajo y que seamos todos nosotros, los que subamos a la montaña a decirle a la divinidad, que a partir de ahora las nuevas tablas las vamos a escribir todos y cada uno de nosotros, y que si no está de acuerdo que se vaya abajo con el mesías y se busquen otro pueblo al que engañar y que quiera vivir agachado, pues éste quiere elegir su propio camino,  de pie y hacia delante.

Tenemos que ser conscientes que un nuevo orden se está gestando, que unas nuevas tablas se están escribiendo y tenemos que ser nosotros quienes las escriban, pues si permitimos que la vuelvan a escribir los mismos de siempre, volveremos a caminar por oscuros senderos llenos de sufrimiento, en busca de otro negro valle perdido donde llorar mendigando unas nuevas tablas al salvador. Tenemos que hacer valer la legitimidad que nuestro sufrimiento nos ha dado.
Vayamos todos a la cima, que oigan nuestras voces, tomemos las tablas y creemos un mundo mejor. Vayamos todos a la cima y demos forma a nuestra ilusión.
 La humanidad y nuestras almas no resisten más sufrimiento, ni nuestras vidas más depravación.




martes, 16 de octubre de 2012

El Caballero de la Espada Oxidada

Audiolibro
Autor: Robert Fisher

INTRODUCCIÓN

Es una fantasía adulta que simboliza nuestra ascensión por la montaña de la vida, sintiéndonos reflejados en el viaje del caballero, que esta lleno de esperanzas y desesperanzas, de ilusiones y desilusiones, de risas y lágrimas, las enseñanzas de esta obra son mostradas con un toque de humor muy sutil siendo esta una experiencia que expande nuestra mente, que nos llega al corazón y nos alimenta el alma de una forma muy amena enseñándonos también que debemos liberarnos de las barreras que nos impiden conocernos y amarnos a nosotros mismos para poder ser capaces de dar y recibir AMOR.

Dicho caballero estaba atrapado en su armadura ocultando sus limitaciones, su miedo, su falta de aceptación y cuando se da cuenta de que esta a punto de perder a su familia por culpa de esa armadura decide deshacerse de ella, pero para lograrlo debe pasar por una serie de pruebas que lo llevan a conocerse y aceptarse como verdaderamente es y así conseguir la felicidad que siempre había buscado.

Podeis descargar el libro en PDF en este blog

Aportado a este blog por Maribel Guerra con nuestro agradecimiento.







domingo, 14 de octubre de 2012

Victoria Grant y la deuda


Victoria Grant, una niña de 12 años de edad explica de una forma rápida y sencilla cómo roban los bancos a través de la deuda.


miércoles, 10 de octubre de 2012

Divina Añoranza


La ciencia se empeña en demostrar cada día que somos el producto de una casualidad, de un hecho cuántico, de un big bang o del capricho de una materia oscura en plena crisis de aburrimiento.

No digo que las diversas teorías no tengan fundamento, pues está claro que nos acercan cada vez más al origen de la materia, ni que la energía por si sola no sea capaz de interactuar para crear vida, ni que no existan un sinfín de universos donde la vida se hace presente a distintos niveles, pues está claro que formamos parte de un armónico conjunto de energías que se complementan y necesitan tanto como se desconocen.

Pero nuestra mente y su estructura tanto como nuestro corazón, no pueden concebir que no hubiere un principio, un origen o un motivo. Si nos liberamos de perjuicios religiosos y dejamos sus divagaciones y motivaciones a un lado, sólo nos queda pensar que llamémosle como le llamemos, existe algo puro eterno y divino fuera de toda teoría. Algo que en la soledad de su grandeza, seguro que lloraba la añoranza de compartir y expandir su esencia, para llegar a conocer la empatía que le llevara a compartirse a sí mismo.

No hay nada que hagamos o creemos donde no pongamos un poco de nosotros mismos, como no hay nada creado por él donde no esté presente, expandiendo su esencia por todo lo creado y sembrando la semilla, que lograra extender su grandeza y sobre todo que algún día volviera a él.

Quizás sea un poco arrogante decir que somos su culminación, que somos los únicos que hemos concentrado su gracia, que no existen otros mundos donde haya puesto su semilla. Pero al menos si podemos decir que aquí está presente y que somos sus hijos, pues todos llevamos dentro la caja de pandora que contiene nuestra alma y parte de su esencia.

Por eso existen en este mundo tantas almas que lloran su ausencia y que se resisten a sentirse abandonadas, almas que gritan cuan grande es la necesidad y la añoranza del encuentro.
La realidad es que le añoramos tanto como él nos añora a nosotros y sólo espero que algún día descubramos que es lo que nos separa. Quizás sólo seamos las víctimas de un proceso que tenemos que culminar, para que algún día la humanidad no conozca esta triste añoranza, por que hayamos logrado vivir con nuestras almas en consonancia con el creador.






viernes, 5 de octubre de 2012

Qué asco todo.


Estoy harto, más si cabe de lo que ya lo estoy de prácticamente todo por naturaleza. No es por una cosa, ni por dos, ni por unas cuantas, es por cuando se reúnen tantas que se olvidan todas a la vez, de un flash, y ves la porquería de todas las cosas clarísimamente. Un sexto sentido que despierta cuando llegas al límite de tu propia paciencia.

Ese límite, ese horizonte entre ser bueno y gilipollas, vuelca completamente y se derrama. Ni los amigos, ni el amor, ni el maldito champú te caen ya bien, porque estás harto de el color de la calle, de estar pegado al sobaco del cani de el odioso autobús de cada día, de las mismas bromas, de la gente que esperas no ver para siempre, de la resaca del capitalista Burguer King, de estudiar para construirme un futuro súper irónico, de las cámaras de fotos de las niñas estúpidas, "qué bella es la vida, las flores y el amor", ¿y los zapatos de 80€ que llevas no?. La hipocresía, la TAN palpable hipocresía que se respira en el abrir y cerrar de ojos de cada persona, te empieza a dar asco ser legal cuando ves que ha muerto la ley moral.

Estoy rematadamente harto de lo que pica recordarte, de la música, del arte y de todas las cosas que me encantan hasta que llega el punto de perfeccionarlas, para lo cual debes prostituirlas, y acabar consumido como todos, sin recordar dónde está el alma de tales cosas, porque ya te han domesticado. Estoy harto de todos los sistemas, del primero al último, del Gobierno, del histriónico modelo familiar, de lo que apesta la naturaleza egoísta nuestra, de tantas risas esparcidas por ahí a causa de la maldita era del entretenimiento, que empapa de apatía y estupidez a todos los corderitos de esta mierda de rebaño mundial. Estoy cansado de sentirme solo aun encontrándome rodeado de colores, música y gente gritando "¡Fiesta!". 

Y en especial, hoy, estoy agotado ya por las apariencias, a nadie le importa nadie, a nadie le importa lo que haya pasado en tu vida, ¡Siempre tendrá un discurso para decir que la suya es peor o igual!. Gente que no va a clase, que no trabaja y que desconoce el término "libro" o "leer por gusto", pero ojo...¡Que están cansadísimos! ¡Qué son super tiernos y ponen cara feliz a todos, pero por dentro están destrozados! Antes creo que dije hipocresía y apariencia...¿No?. Se me olvidó añadir egocentrismo UNIVERSAL.

Es verdad que me siento solo, pero bah, aunque tan angustioso sea lo prefiero. Qué horror sería no sentirse así... Significaría que soy otro clon inútil escupido en esta tierra pavimentada con mierda humana.

Qué asco todo, qué delgado me dejaste, qué daño me hizo tu mezcla de carne y cañón. Joder.


jueves, 4 de octubre de 2012

Los Ojos de la Pobreza


Miedo a la pobreza, nada comparado con estar fuera y verla de frente; no hay más que hiera el alma, que cruzar las miradas.
La pobreza; personas desterradas, abandonadas, sucias y oscuras, pintadas por una sociedad del salvase quien pueda, cuyo primer mandamiento es mirar para otro lado y pintar de gris ignorancia a quien nada tiene que ofrecer, por que se lo han quitado todo.

Hace falta mucho valor para atreverse a mirar a los ojos a un desterrado de la dignidad. Mirar por esa puerta significa enfrentarse a muchas cosas, para las que no estamos ni queremos estar preparados. Nos dejamos llevar por la mente que rehúye la mirada y nos gratifica con una lluvia de buenos sentimientos, para acallar a la conciencia mientras te obliga a caminar hacia otro lado, si antes no te ha hecho cambiar de acera.

Sí, la puerta; hay que enfrentarse a tantas cosas si la cruzamos. Que fácil es mirar a la pobreza por encima y que duro es aguantar su mirada. Te dice tanto sin hablar, te dice tanto de la humanidad, te dice tanto de ti, hiere tanto. Como respondes con palabras cuando te hablan sin ellas, como respondes sin ellas sin comprometer  a tu alma.

Son ojos que nadie puede acallar, ojos que relucen hasta en la más triste oscuridad, ojos que castigan, que desarman, que hieren y que gritan lo injusto de la vida, adentrándote en un mundo que te avergüenza, que te asusta por no soportar sentirte cómplice de la injusticia. Te recuerdan que ellos son como tú. Que eres tú mismo en blanco y negro si el inhumano destino no te hubiera dado la gracia de salpicarte con algo de color.

Si tuviéramos el valor de traspasar la puerta de sus ojos, veríamos que es más humano y menos duro vivir la pobreza que sentirte responsable de ella por mirar hacia otro lado. En ellos se puede ver desesperación, abuzo, humillación, abandono, injusticia, hambre, enfermedad…
Un mundo de oscuridad en cuyo fondo arde una llama que nada puede apagar, y a la que las sombras nunca someterán. Una luz que a pesar de la desolación, grita humildad, sencillez, sinceridad, entrega, solidaridad, gratitud y lo más sorprendente, amor e incluso sana felicidad. Un mar de virtudes donde no hay lugar para las sombras.

Es difícil tener mucho y a la vez comprender que pueda haber tanta luz en la nada. Será que hay que perderlo todo para entenderlo; para tenerlo. Es como si necesitáramos sufrir para volver a nosotros mismos y sacar lo mejor que tenemos.
Son tantas las cosas que perdemos cuanto más tenemos, cuanto más nos alejamos de la esencia y más nos acercamos a la apariencia. Caminamos por un sendero donde a cada paso vendemos una parte de nosotros para comprar un brochazo de aparente color, cada vez nos hacemos más pequeños en la medida que crece nuestro cuadro, y todo para llegar a ser un precioso óleo de naturaleza muerta, donde si alguien ha sacado algún beneficio, es el pintor al que pagamos y no nosotros.

Los marginados son los héroes de la vida, almas sacrificadas para conservar y recordar a este mundo lo que somos, lo que perdemos cada día y lo equivocados que estamos, serán siempre el reflejo de lo que perdemos y el espejo de lo que construimos.
Son almas que sólo desaparecerán cuando consigamos vivir en armonía con nuestra esencia y dejemos de ser individuales, para ser un todo. Mientras tanto estarán ahí para recordarnos lo equivocados que estamos.

Ten algún día el valor de mirar a los ojos a la pobreza, de enfrentarle la mirada y atravesar su puerta.
Sin duda te hará mucho daño, pero aprenderás tanto….





lunes, 1 de octubre de 2012

El Miedo


Uno de los sentimientos con los que más estrecha relación establecemos, es sin duda el miedo.
Sentimos miedo por todo aquello que no controlamos o desconocemos; absurdo sentimiento en una existencia donde no controlamos casi nada y conocemos poco de muy poco.
El miedo; ese cruel compañero que se ceba con los débiles y doblega a los fuertes, ese que intentamos siempre acallar y que sólo conseguimos disimular; carcelero del alma y aniquilador de conciencias. Sometedor de voluntades al que rendimos pleitesía, mientras urdimos su caída.
Ese que nos fustiga y nos alimenta, ese que nos impide caminar y que a la vez nos apremia a hacerlo. El que nos examina y nos pone a prueba, el que nos enseña y nos descubre; ese cuyo reino crece cuanto menos ahondamos en el nuestro.
Existen dos tipos de miedos: el de la mente y el del alma, el físico y el etéreo.  Ambos se solapan, se alimentan y se hieren. Son hermanos que se odian y se quieren en un baile de angustias. Nacidos del pensamiento como respuesta de la memoria a hechos que nos desbordan.

Nacemos sin el miedo, pero pronto lo aprendemos. A veces llega suave, a veces a traición, otras como un viento gélido que inunda el corazón, y no es más que la respuesta a nuestra indefensión.
No nacemos con él, pero todos lo experimentamos desde el mismo momento que desarrollamos la conciencia, pues su origen está en el pensamiento, es la alarma de la mente a una situación en la que estamos en clara desventaja, al igual que el dolor lo es del cuerpo.
Cuando llega, instintivamente pensamos que tenemos que vencerlo, destruirlo o imponernos, pero no siempre es posible superar nuestra desventaja, y cuando no lo conseguimos cometemos el error de avergonzarnos y de esconderlo, levantando un muro entre ambos para mantenerlo oculto y lejos del castigo de la mente, para así, no sentirnos débiles y ridículos. Sin pensar que el muro no sirve de nada, que el miedo se extiende como el agua y crece como la hiedra si no lo afrontamos. Que seguirá creciendo y creciendo hiriendo cada vez más nuestra mente y nuestra conducta.
Afrontarlo no siempre es ganar ni superar una imposible desventaja, afrontarlo es aprenderlo, entenderlo, analizarlo y llegado el caso aceptarlo. Tenemos que escuchar su sonido, su palabra, establecer una comunicación, y dejará de llamarse miedo para llamarse reflexión.
Si lo logramos, será siempre nuestro  compañero y ya no crecerá, permanecerá a nuestro lado en su justa medida como una más de nuestras cualidades, y dejará de hacernos daño, de ser una debilidad, pasando a ser una más de nuestras excelencias.

No des nunca la espalda al miedo, míralo siempre de frente y como parte de ti que es, escúchalo y apréndelo. Siempre te hablará de ti.